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La auditoría de valores.

La auditoría de valores.

En primer lugar definamos lo que es la auditoría de valores. El auditar, según el diccionario de la lengua (Espasa 2009), es revisión o inspeccionar los elementos de un proceso o sistema. Por otro lado, de acuerdo con la definición de Joseph O’Connor, los valores son “aquello que en realidad te importa. Son el centro de lo que tú eres”.

En otras palabras, la auditoría de valores es la revisión que hacemos en nosotros mismos. Cada valor se ve reflejado en nuestras acciones, comportamientos, en cada situación o en cada ejecución de objetivos que nos planteamos. Nuestros valores serán nuestro faro, cada comportamiento estará ejercido por nuestros valores.

Según Simón L. Dolan, “los valores son lecciones estratégicas aprendidas y conservadas, y permanecen relativamente estables a lo largo del tiempo. Nos enseñan que una forma de actuar es mejor que su opuesta si queremos conseguir nuestro fin deseado”.

Es decir, nuestros valores y sistemas de valores guían nuestra conducta hacia lo que pensamos que nos vendrá bien. En la medida en que constituyen decisiones deliberadas o preferiblemente estratégicas, a medio o largo plazo, a favor de ciertas formas de comportarse y en contra de otras, con vista al mantenimiento de la buena vida, de un sistema concreto, los valores forman el núcleo o ADN de la libertad humana

Los valores son estados mentales y principios de acción, son abstracciones, podemos mencionar algunos como; amor, amistad, aprendizaje, armonía, bondad, constancia, diligencia, equidad, fortaleza, gratitud, honestidad, honor, humildad, inteligencia, justicia, libertad, calidad, civismo, colaboración, compromiso, creatividad, credibilidad, disciplina, excelencia, igualdad, individualidad, integridad, lealtad, paz, perseverancia,  persistencia, puntualidad, responsabilidad, sabiduría, salud, servicio, sinceridad, tolerancia y la verdad, entre tantos otros.

En cualquier momento podemos decidir cuáles valores son más importantes para enfocarnos en tenerlos en nuestra vida. Lo más seguro es que los valores no cambien en el curso de la existencia, pero si se pueden priorizar, según las situaciones que enfrente la persona en un determinado contexto y momento histórico. Un claro ejemplo es cuando la pareja decide casarse y tener hijos; la familia puede estar en el primer lugar de la lista en ese momento, sin embargo, antes, estando solteros, es posible que el éxito estuviera en una de sus primeras posiciones, tanto como para uno, como para ambos.

Una vez enunciados y reconocidos por el cliente tales valores, el coach, nunca ha de juzgarlos a priori, aunque le parezcan extraños o ajenos. Es importante y necesario respetar los valores del cliente, de lo contrario es preferible hacer una remisión educada a otro profesional.

La mayoría de las veces en que una persona o una organización, tiene un comportamiento inaceptable o fuera de lugar, es debido a que no tienen claro el valor que está generando ese comportamiento y no está seguro sobre como satisfacerlo.

Todo objetivo está generado por uno o varios valores. Cada cosa que deseamos en el mundo material es la expresión de un valor que queremos satisfacer. Queremos viajar desde donde estamos hasta nuestro destino, porque es importante para nosotros.

Joseph O´Connor declara, “el camino está lleno de peligros, uno de los mayores consiste en olvidar el viaje, por pensar demasiado en el objetivo”.

Es esencial tener en cuenta y respetar las acciones que ejerces para alcanzar tu objetivo, el valor que inicialmente lo generó. “Es necesario vivir y sentir ese valor a lo largo del camino que lo conduce al objetivo final”.

Una forma de encontrar sus valores fundamentales es escoger de una lista los 15 valores que le resultan más importantes como guías de su conducta, o como componentes de un modo de vida al que aspira.

Es muy importante en esta parte dedicar el tiempo necesario a reflexionar sobre qué es lo que hace que coja uno o descarte otro y saber por qué es principal ese valor para la persona, ya que con esto se podrán detectar creencias que mostraran su manera de ver el mundo.

Esta es sólo una posibilidad, ya que nuestra finalidad es que el cliente pase por todos los valores y reflexione sobre qué es o no importante para él/ella en este momento.

Una vez detectados los 15 valores principales, se trata ahora de tomar conciencia de como los está viviendo, para pasar posteriormente a un proceso de selección de los 8 valores fundamentales y priorizarlos por orden de importancia en este momento de su vida y los ordene del 1 al 8, siendo el 1 el más importante.

Para finalizar el trabajo con la auditoria de valores se miden los grados de satisfacción utilizando como herramienta de representación gráfica, la Rueda de los Valores.

Referencias

Simón L. Dolan. Coaching por Valores. Colección empresarial 2012. Madrid España. Editado por LID Editorial Empresarial, S. L.

O´Connor Joseph y Lages, A. (2010). Coaching con PNL. Ediciones Urano, Barcelona, España.

 

Juan Manuel Pérez

CEO y Master Coach Trainer de ACP Coaching

@coachjuanma

 

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