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Cómo ofrecer Coaching

Cómo ofrecer Coaching

El éxito de nuestro oficio se suscribe a una disyuntiva, ¿puedo vivir del coaching?, cuanto más me dedico a esta loable profesión, más encuentro razones para negar o potenciar la posibilidad de hacer de esto un modus vivendi. La visión primigenia de un emprendedor basa su misión en una expectativa que le motiva a creer que sean individuos, equipos o empresas, todos ellos necesitan coaching, pero lo cierto y contundente es que pocos vienen a nosotros, los coaches.

Está de moda formarse en coaching pero pocos llegan verdaderamente a comercializar servicios de coaching.

Es evidente que existe una necesidad de coaching en las organizaciones, en los equipos y en las personas, creando por lo tanto un mercado ávido de oportunidades.  Por otra parte, desde la profesión servidora, se reproducen las escuelas de coaching mágicamente, como panacea para la transformación personal y de allí en adelante el cambio en las organizaciones, claro está y los hechos tienden a demostrarlo, son remotas las posibilidades de converger en un encuentro comercial exitoso, sobre todo cuando usted como coach solo dice… -Yo soy coach y hago coaching-.

En mi experiencia personal que involucra un paseo de algunos años por el mundo de la publicidad y el mercadeo, me he encontrado con esa situación en la cual explicar desde el principio y con didáctica elemental que es un coach y para qué sirve, es fundamental; claro está que la diversidad de usos y abusos que hoy tergiversan el termino crea en los clientes una inevitable sensación de no entender y más aún enfocarse en el resultado más que en el proceso.

Pretendo entonces con este artículo transmitir la idea de que el coaching es más que la herramienta misma. La pregunta obligada seria ¿cómo ofrecer coaching?, para lo cual detallo en tres aspectos fundamentales.

Reconocer el servicio a prestar:

 

Para cada cliente que usted como profesional decida atender y antes de venderse como coach, recomiendo responder las siguientes 3 preguntas a fin de aclarar el propósito:

 

  • ¿Cuál es la preocupación principal del cliente?
  • ¿Qué detiene el poder lograr los resultados?
    • ¿Cuál es el mejor resultado que el cliente espera?

 

Es aquí entonces, cuando como profesionales estableceremos un conjunto de estrategias que por supuesto hacen del coaching su eje transversal, estrategias estas que crearan un proyecto de abordaje a las distintas situaciones.

Ahora bien, hemos escuchado a nuestro cliente comentar en el mejor de los casos qué es lo que quiere, esto por supuesto, ha sido logrado con destreza desde nuestras habilidades básicas de comunicación como profesionales del coaching. Le invito entonces, a que haga memoria de cualquiera de las demostraciones, que en su afán de hacer conocer públicamente esta profesión, ha tenido. Recuerde esa sensación en la cual usted sin darse cuenta y haciendo gala de sus mejores técnicas y maestrías, ha logrado generar en el cliente la suficiente confianza, como para que en la medida en que la conversación fluye, el cliente se cerciore y convenza que un coach es útil a sus propósitos. He solicitado esta evocación con el fin de reflexionar acerca de qué tan seguros estamos de nuestras acciones como “coaches” lo cual me lleva al siguiente punto.

 

Especializar la actividad desde las estrategias:

 

“Coaching no solicitado coaching no dado”, desde cualquier punto de vista involucra la aprobación del acompañamiento por parte del cliente, ahora bien, las organizaciones suelen llevar a cabo pasos preliminares a las intervenciones de coaching, pasos que puede usted proveer como asesor o consultor o simplemente, esperar las indicaciones del jefe del proyecto y realizar las intervenciones sugeridas en los temas de interés para la organización.

Recomiendo a menudo a mis alumnos complementar el conocimiento adquirido como acción potenciadora de esta profesión, -no se quede con lo que ha aprendido hasta ahora, recuerde que la posibilidad aumenta en relación directamente proporcional a las aptitudes que pueda desempeñar-.

 

Obtener los resultados que el cliente busca:

 

No hay que olvidar que nuestros hechos hablan por sí solos, y que cada promesa de venta que comunica al definir que es coaching le compromete, así que no deje de comprobar a cada paso de la conversación de oferta, que los resultados desde el punto de vista del cliente sean congruentes con sus propósitos, valide el progreso que el cliente visualiza, verifique los resultados esperados en contraposición con los objetivos planteados, de manera tal que no se siembre en su discurso falsas expectativas, o soluciones mágicas que lo hagan ver a futuro como un poco confiable coach. Desde el coaching las soluciones provienen del cliente y si el cliente es atendido profesionalmente las encontrará.

 

 

Referencias

Miike Leibling – Robin Prior. (2004). Coaching paso a paso . Gestión 2000.

 

Edwing Borré Uribe

CEO – Alado, ZEP.

Master Coach Trainer de ACP Coaching

@eborreu en todas las redes sociales.

 

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